El enojo en los juegos de casino

Apostar y jugar en juegos de casino como por ejemplo en las maquinas tragamonedas puede provocarnos un incremento en las exigencias de lo que son los juegos en sí mismo. Muchas veces se suele encontrar a personas que se enfadan con la maquina en la que están jugando por diversas razones, como por son, por ejemplo, el hecho de que ante la continua incorporación de dinero y de fichas, no se gane algo de dinero, ni se recupere lo invertido o, eso sucede de la misma manera, cuando la suerte parece burlarse del jugador al faltar tan solo una figura para completar la línea y ganar el bote mayor.

Un jugador puede enojarse por diversas maneras al jugar tragaperras o a otros jugos del casino, pero no debe dejar de considerar, de tener presente que las probabilidades son mucho más grandes de que sea la maquina la que se quede con el dinero, a que seamos nosotros, los que la dejemos sin un solo centavo al conseguir el gran premio que esta contiene. Con esto quiero decir que está en la naturaleza del juego el presentar resistencia a arrojarnos fácilmente un premio.

Esta resistencia, sin lugar a dudas, puesto que no tendría mucha justificación el jugar simplemente para ganar dinero, puesto que las posibilidades de perder son mas amplias que las de ganar y básicamente, estaríamos tirando el dinero. En la dialéctica de la resistencia de la maquina o de cualquier otro juego, y el deseo de ganarle, es que nace esa diversión y ese entretenimiento. Acaso, ¿cuantas personas salen felices de dichas maquinas aún habiendo perdido algo de dinero?

Hastoplay